El asesor fiscal – La Vanguardia 12/06/2014

Publicado en LA VANGUARDIA el 12/06/2014 (pulsa aquí para leerlo en edición digital)

No sabemos qué opinará el lector de este artículo sobre los asesores fiscales pero lo cierto es que, a menudo, en medios de comunicación y en conversaciones informales, se nos ve como a los alquimistas de la legislación tributaria: aquellos que podemos hacer disminuir y en algunos casos hasta eliminar la tributación de una operación, como si de magia se tratase… y todo esto dicho, de la forma más correcta que se nos ocurre.

Después de casi ya tres años habiendo intervenido en muchas conversaciones con y sobre asesores fiscales nos gustaría darles nuestra opinión sobre lo que a nuestro entender representa esta profesión y qué relación tiene con todo esto la AEDAF.

Lo cierto es que, en la mayoría de los casos, la realidad es bastante diferente. Aquello que a alguien puede parecerle muy y muy fácil; interpretar correctamente una normativa complicada, encontrar la sentencia o la resolución idónea, aconsejar una u otra operación, en realidad sólo puede venir de horas, horas y más horas de estudio, peleándonos en un entorno a menudo poco claro, en el que además conviven diferentes soberanías tributarias.

No nos pasamos pues los días rodeados de grandes corporaciones o de famosos que ganan centenares de millones de euros… y por supuesto que, no nos pasamos el día ayudando a cometer fraudes fiscales ni nada por el estilo…

… y aun así, nuestro trabajo es de excepcional importancia para la economía. En un entorno normativamente complicado, ayudamos al contribuyente a cumplir de la forma más óptima con la legislación tributaria y, a ahorrarse así, conflictos posteriores con la administración.

Para hacerlo con todas las garantías nos vemos obligados a reciclarnos continuamente y aquí es dónde la AEDAF juega un papel fundamental en el apoyo al ejercicio de nuestra profesión.

Nuestra actividad más conocida es la reunión de cada lunes por la tarde que tiene lugar en nuestra sede. En ella los asociados, abogados y economistas, especialistas ya sea en planificación y asesoramiento o bien en procedimiento tributario, nos reunimos para debatir sobre novedades legislativas, sobre cuestiones de difícil interpretación así como para comentar los últimos pronunciamientos de la administración y de los diferentes tribunales.

Pero con esto no hay suficiente. También tenemos los diversos grupos de trabajo, que fomentan la relación entre profesionales que se especializan en una materia concreta. Ellos investigan y comparten con el resto de asociados su trabajo porque saben que, el resto, investiga y comparte también con ellos el suyo. Quid pro quo en estado puro.

… pero continúa sin haber suficiente. Programas de reciclaje, de fiscalidad avanzada, cursos, jornadas de trabajo, etc., etc.,

Y, finalmente, documentos, trabajos, notas técnicas y publicaciones varias que garantizan que nuestro asociado esté puntualmente al día de todo lo que pasa en cuestión de impuestos.

En definitiva, como puede verse, la formación continuada es uno de nuestros pilares.

Además, la AEDAF es nexo de unión con otras asociaciones, colegios y corporaciones profesionales, es punto de encuentro con el poder ejecutivo, legislativo y judicial y recoge también los anhelos y aspiraciones de mejora de la sociedad civil y empresarial.

Y por supuesto tiene que haber también un espacio para el ocio. ¿Es importante eso para nuestra profesión? Fundamental. Muchas de las colaboraciones entre despachos han empezado, al fin y al cabo, detrás de las complicidades que a menudo generan unas buenas risas.

Así pues, porque lo conocemos, nos gustaría que, la próxima vez que pensasen en qué es un asesor fiscal vieran que, es todo esto y más… y que la AEDAF, como asociación de asesores fiscales, le ayuda a que, en este camino lleno de sorpresas, nunca camine solo.

Los miembros del ejecutivo de la Delegación Catalana de la AEDAF:

Llorenç Maristany i Badell

Pere Cuch i Arguimbau

Gabriel Segura Cros